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by Tirso De Molina (Author)
Por su gravedad y calado filosófico, El condenado por desconfiado ha llegado a ser considerada de otro escritor, pero su valor y la ausencia de certezas respecto de otra autoría la hacen digna de mención. Ciertamente, este gran drama se aleja del común de la obra de Tirso de Molina y refleja el principal asunto de debate teológico y filosófico entre las diversas corrientes católicas y protestantes del momento. Se trata de una puesta en escena del problema de la predestinación y el libre albedrío del ser humano. Tirso incide aquí en el mayor peso que tiene la voluntad humana, frente a lo fatalista del concepto de destino divino protestante, y lo hace con un texto dramático humanísimo en el que los personajes muestran sus facetas de fortaleza y debilidad ante un Dios de infinita misericordia. Se trata de un tema que proviene de los más antiguos textos clásicos y que indaga en los territorios insondables del alma humana desde el punto de vista de los conceptos y actitudes religiosas.
El argumento, sucinto, sería éste: el ermitaño Paulo se pregunta sobre cuál será su destino y, al no poder responderse, recela y desconfía de su fe. Esta debilidad es aprovechada por el diablo, que hace creer a Paulo que su destino eterno va unido al del bandido Enrico, el cual se arrepiente una vez en el patíbulo. La intervención de la gracia y el perdón divino intervendrán en este orden caótico.
Author Biography
Tirso de Molina (Madrid, 1583-Almazan, Soria, 1648). Espana. Se dice que era hijo bastardo del duque de Osuna, pero otros lo niegan. Se sabe poco de su vida hasta su ingreso como novicio en la Orden mercedaria, en 1600, y su profesion al ano siguiente en Guadalajara. Parece que habia escrito comedias y por entonces viajo por Galicia y Portugal. En 1614 sufrio su primer destierro de la corte por sus satiras contra la nobleza. Dos anos mas tarde fue enviado a la Hispaniola (actual Republica Dominicana) y regreso en 1618. Su vocacion artistica y su actitud contraria a los cenaculos culteranos no facilito sus relaciones con las autoridades. En 1625, el Concejo de Castilla lo amonesto por escribir comedias y le prohibio volver a hacerlo bajo amenaza de excomunion. Desde entonces solo escribio tres nuevas piezas y consagro el resto de su vida a las tareas de la orden.