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by Mercedes Perles Ortolá (Author)
Mi vida detenida en un minuto interminable, en sesenta segundos que se negaban a avanzar en el reloj, conteniendo el incierto futuro en un suspiro que me negué a dejar escapar. Cincuenta y siete, cincuenta y ocho, cincuenta y nueve, sesenta. Cerré los ojos, contuve de nuevo el aliento, giré mi cabeza hasta la posición exacta dónde se encontraba mi destino y abrí los ojos.