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by Michael Collins Piper (Author)
Aunque la mayor?a de los anticomunistas estadounidenses -aunque ciertamente no todos- eran sinceros, es esencial afrontar la triste e inc?moda verdad: la Guerra Fr?a fue en gran medida un fraude.
Mientras al estadounidense medio se le dec?a que temiera a la Uni?n Sovi?tica, los principales banqueros e industriales de Estados Unidos manten?an amplios acuerdos comerciales y otros lucrativos tratos con dirigentes del Partido Comunista. El propio gobierno estadounidense pon?a a disposici?n de su supuesto rival grandes cantidades de tecnolog?a de defensa y otros datos. As? que s?, la Guerra Fr?a fue, en efecto, un enga?o.
Comprender y aceptar por fin esta cruda realidad nos permite reevaluar la locura globalista de los ?ltimos 50 a?os y prepararnos para la verdadera batalla por la supervivencia que nos espera.
Hasta que los estadounidenses no est?n finalmente dispuestos a reconocer que el frenes? anticomunista al que tantos han dedicado sus energ?as estaba, de hecho, tan mal dirigido y fracasado, no tiene sentido continuar la lucha. Durante generaciones luchamos contra enemigos percibidos en el extranjero, pero el verdadero enemigo estaba aqu? en casa, infiltr?ndose y apoder?ndose de los rangos superiores del aparato de seguridad nacional e inteligencia estadounidense.
Como ponen de manifiesto las pruebas presentadas en este libro, la amenaza sovi?tica, por grande que fuera en su momento, ha entrado claramente en una espiral descendente en las ?ltimas d?cadas, disminuyendo su fuerza.
Sin embargo, las fuerzas neoconservadoras, deseosas de explotar el temor al poder sovi?tico para poner en pr?ctica su propia agenda, han exagerado tanto el poder militar como las intenciones sovi?ticas. Y hay que decir, con raz?n, que la base de la agenda neoconservadora -desde el principio- no era s?lo la seguridad, sino tambi?n el avance imperial del Estado de Israel.